Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como MemoriaFragmentada

Mandarina y Tarantela: Un relato sobre la amistad

Esto pasó cuarenta y ocho años atrás. Estábamos todos los de mi grupo de Hebraica en un ómnibus, en medio de una guerra de cánticos que empezó como todas en la adolescencia: por nada. Un compadrito de otro grupo escupió hacia arriba, mala puntería o mala suerte, y el escupitajo aterrizó en el muslo derecho de un jean Levis, de esos que tenían los que podían pasar sus vacaciones en Brasil.  En ese momento, se hizo un silencio raro ; sólo se oyó, por unos segundos, el traqueteo del bondi y una frenada sin relación con nada . Él, dueño del jean, miró la mancha. Después miró el dedo del tipo, que seguía apuntando al techo. Después, recién después, lo miró a los ojos. Cualquiera hubiera mirado para otro lado. Él lo miró bien firme a los ojos, sin importarle que el tipo le sacara una cabeza y que fuera el latin lover adolescente del momento. Le dijo: " ¿Sos bobo? Vení y limpialo ". No hubo pelea. Hubo, para mí, una decisión: ese flaco bajito con jean y camiseta de Peñarol me inte...

La Razón sexta: Rituales

Hace años que duermo con un celu viejo prendido. Primero fue una radio chiquita, el instrumento fue variando, pero necesito una voz.

Una cabeza en enero: Páginas encontradas por ahí

Tengo cincuenta años, ciento diez kilos y estoy de vacaciones en enero, que es mi mes más difícil. 

El guardia de barco: Un tío, su sobrino, los barcos y el silencio

El campo de concentración.   Ir por la Costanera Sur era, de entrada, una operación de memoria fallida. Lo que yo recordaba de las rateadas del secundario era un destino de llegada al río, una sensación de impunidad adolescente. 

Un sastre : Un relato sobre padres e hijos

Soli, aún con una de sus tijeras en la mano y midiendo y cortando sus telas remarcadas con tiza, tenía preocupaciones relacionadas con sus hijos, que intentaba articular cual traje de alpaca inglesa.

Coco: Relato de cómo hay pérdidas que no son tales

El tornero   Hubo un tiempo en que Coco era de hierro. Tenista de club, orgulloso de cada músculo, de cada arruga que no aparecía todavía.

El cumplir, entrega 7, "Feigl"

1. En medio de las brumas del tiempo, en los confinados rincones del imperio ruso, entre los bosques frondosos y los campos estériles se encuentra la aldea de Sataniv.

El cumplir, entrega 6, "El guardapolvo"

En el corazón de Barracas, Buenos Aires al sur, el conventillo que albergaba a la familia de Josef se veía inmerso en una realidad implacable.

El cumplir, entrega 5: El jefe

En las sombras del atardecer, el jefe, inmerso en su entrenamiento meticuloso, trota en busca de algún récord que sólo él conoce.

El cumplir, entrega 4, "La mirada"

En un atardecer de primavera, Josef, el joven soldado del vasto ejército ruso, regresó a su aldea natal en la Rusia central tras una licencia otorgada por los estragos de la guerra.

El cumplir, entrega 3, “El arco”

En el corazón de Buenos Aires, el conventillo en donde vivía la familia de Josef cobraba vida en medio de calles polvorientas, algunas de ellas adoquinadas, y murmullos que evocaban la esencia de la época. 

El cumplir, entrega 2, "Viejo pajero"

Buenos Aires, la ciudad de contrastes y laberintos urbanos, se alzaba como el escenario contemporáneo de las tribulaciones de Alexei, nieto de Josef. 

El cumplir, entrega 1, "San Petersburgo"

El ejército ruso del zar había sido demasiado para él, fundamentalmente porque Josef, con sus 18 años, no alcanzaba a comprender el porqué tenía que estar defendiendo a alguien que no hacía más que intentar matarlo de hambre, al menos como objetivo mínimo.

PST (apodos que atrasan)

En memoria de Marcelo Sch. Con “Cara con manija” compartíamos la hora de descanso entre las materias de la mañana y los talleres de la tarde. 

Becky: Retrato de una londinense

Mi abuela y mi mamá  Mi abuela Becky era inglesa, nacida en London decía ella. A su vez era hija de Rusos y llegada a Buenos Aires en 1904.