El cumplir, entrega 3, “El arco”



En el corazón de Buenos Aires, el conventillo en donde vivía la familia de Josef cobraba vida en medio de calles polvorientas, algunas de ellas adoquinadas, y murmullos que evocaban la esencia de la época. El edificio de paredes desgastadas y balcones de hierro forjado se erigía con la majestuosidad desgastada de una era pasada, donde las voces de los inquilinos se entrelazaban en una sinfonía única.

En este escenario, el patio del conventillo se convertía en el epicentro de las diferentes vidas familiares. Los colores desvaídos de las paredes se mezclaban con la luz de la tarde, creando una atmósfera que impregnaba cada rincón del barrio.

Susana, la joven que se perdía entre las cuerdas de su violoncello, desplegaba su empeño en medio de las complicadas notas que intentaba domar. A diferencia de sus hermanos mayores, quienes se sumergían en la música con naturalidad, ella encontraba en el estudio una vía de expresión, un deseo fuerte de querer ser.

Las risas de Saúl y Bernardo, resonaban con una despreocupación que desafiaba las normas establecidas. Saúl, el mayor, mostraba una indiferencia desafiante, como si la vida fuese una broma constante. Bernardo, por su parte, exhibía un cinismo astuto, disfrutando de provocar travesuras a expensas de otros.

Becky, la matriarca de la familia, joven aún a pesar de sus cinco hijos, se encontraba en algún rincón del conventillo, sumida en sus quehaceres cotidianos. Su indiferencia hacia las travesuras de sus hijos se percibía en el murmullo de sus quehaceres, como si el bullicio del patio fuese solo una sinfonía de fondo.

¡Dale, boludo! - se escuchó el grito de reclamo de Bernardo por un mal pase de pelota de Saúl -

Pancho, el perro, un poco de la calle, otro poco del conventillo, comenzó a perseguir la pelota de trapo. La escena, que provocó las risas de ambos hermanos, cobró fuerza cuando la pelota quedó al alcance del violoncello de Susana, apoyado en una mesa mientras ella se había ausentado por un momento. Entonces fue cuando Pancho mordió rápidamente la pelota y provocó con su mirada a los hermanos.

Saúl y Bernardo, entrando en el juego, quisieron intentar quitarle la pelota al perro, quien enseguida movió su cuerpo hacia un costado y amagó con un repentino tarascón. La pelota, tentadora, se convirtió en el catalizador de una tragedia en ciernes. La escena, que había iniciado como una travesura más en una tarde cualquiera, tomó un giro inesperado.

Saúl tomó sin pensar el arco del violoncello y comenzó a pegarle en el hocico a Pancho, quien esquivó el ataque y gruñó fuertemente. Las risas descontroladas de los hermanos dominaron el bullicio del patio. La armonía que hace segundos perseguía Susana quedó entonces suspendida en el aire.

El cuarto o quinto golpe de arco generó que el perro, en un instintivo movimiento defensivo, soltara la pelota para morder con fuerza la punta del arco, comenzando a tironear con extrema violencia del mismo. Susana, quien regresaba al patio, presenció la escena paralizada, viendo como su conexión con la felicidad se desgarraba en unos pocos segundos. Las impunes risotadas de sus hermanos entremezcladas con los fuertes gruñidos de Pancho se grabaron en su cuerpo adolescente al igual que una escena de muerte cuando vio que el arco del cello finalmente se quebró.

Saúl y Bernardo, lejos de mostrar arrepentimiento, huyeron corriendo a otro sector del conventillo con su pelota recuperada, dejando a Susana sola, con lágrimas en los ojos y su violoncello mutilado.
Pancho fue quien, olfateando los restos del arco que yacía ya destrozado en el piso, se quedó a los pies de Susana, como si hubiera comprendido todo.

En ese rincón del patio, la vida continuaba con su ritmo inmutable, nada había pasado. Mientras aquel conventillo de Buenos Aires guardaba sus secretos, la familia de Josef lidiaba con las cicatrices de esa tarde. Mientras tanto, en alguna otra parte del conventillo, Becky, la joven madre, remendaba una media de Josef, como si la vida en el patio fuese solo una pequeña nota en la partitura de sus días.



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