El ejército ruso del zar había sido demasiado para él, fundamentalmente porque Josef, con sus 18 años, no alcanzaba a comprender el porqué tenía que estar defendiendo a alguien que no hacía más que intentar matarlo de hambre, al menos como objetivo mínimo.
Relatos e historias del Buenos Aires de adentro y otras yerbas. Por Claudio Sprejer