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Mostrando las entradas etiquetadas como BuenosAires

Pan y queso

13 años. 1978. Buenos Aires. Colegio industrial. 43 alumnos en la división. Yo era el más chico: gordito, voz de pito y todavía sin desarrollar.

Mandarina y Tarantela: Un relato sobre la amistad

Esto pasó cuarenta y ocho años atrás. Estábamos todos los de mi grupo de Hebraica en un ómnibus, en medio de una guerra de cánticos que empezó como todas en la adolescencia: por nada. Un compadrito de otro grupo escupió hacia arriba, mala puntería o mala suerte, y el escupitajo aterrizó en el muslo derecho de un jean Levis, de esos que tenían los que podían pasar sus vacaciones en Brasil.  En ese momento, se hizo un silencio raro ; sólo se oyó, por unos segundos, el traqueteo del bondi y una frenada sin relación con nada . Él, dueño del jean, miró la mancha. Después miró el dedo del tipo, que seguía apuntando al techo. Después, recién después, lo miró a los ojos. Cualquiera hubiera mirado para otro lado. Él lo miró bien firme a los ojos, sin importarle que el tipo le sacara una cabeza y que fuera el latin lover adolescente del momento. Le dijo: " ¿Sos bobo? Vení y limpialo ". No hubo pelea. Hubo, para mí, una decisión: ese flaco bajito con jean y camiseta de Peñarol me inte...

Nada importante: El país de Villa Santa Rita

Salgo una vez por semana con el changuito. No es que haga las compras de toda la semana —eso sería demasiado orden para un tipo como yo—, pero tengo la costumbre de caminar hasta la verdulería de Nazca, comprar lo que se me antoja y volver. Media mañana. El sol ya está alto pero igual hace frío.

La lista de Remo

  La jubilación tiene un olor particular: a placard abierto de par en par un martes a la mañana, cuando deberías estar llenando libros de temas.

El guardia de barco: Un tío, su sobrino, los barcos y el silencio

El campo de concentración.   Ir por la Costanera Sur era, de entrada, una operación de memoria fallida. Lo que yo recordaba de las rateadas del secundario era un destino de llegada al río, una sensación de impunidad adolescente. 

La muerte del cisne (vago) : Testimonios de una muerte lógica

  Por Claudio Sprejer   I Parte Policial: “Fallecimiento de masculino en sillón” Seccional xx, Av. Díaz Vélez, Almagro Redactado por el Sargento Primero Oliverio Oliva Olivetto.

Vago y mala onda: relato de cómo molestar a un jubilado

Etimología de “vago”: Viene de "vacuus", que significa vacío. La "s" final se cae, la "u" se transforma en "o" y todas las "c" intervocálicas se convierten en "g": vacuus>vacuu>vacu>vaco>vago

La pelota siempre al diez: Un cuentito Mágico

Juan Las piezas esperaban como siempre, ahí, en orden militar, quietas como si no supieran lo que se venía.

Luna de Paraguay: Alucinaciones de caminatas en madrugada

El bondi   El 110 vino al toque, al punto de que me obligó a hacer un trotecito cruzando en verde la Avenida Nazca, quizás provocando la puteada de algún ciclista desprevenido que, pedaleando casi dormido habrá visto a una mole cruzar torpemente en penumbras.

PST (apodos que atrasan)

En memoria de Marcelo Sch. Con “Cara con manija” compartíamos la hora de descanso entre las materias de la mañana y los talleres de la tarde.