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Mostrando las entradas etiquetadas como escrituraCreativa

La angustia

Aparece sin golpear. No pide permiso, no avisa con anticipación. Un martes cualquiera, a las cuatro de la tarde, cuando el sol entra de costado por la ventana de la cocina y yo estoy ahí, con la pava empezando a cantar, haciendo absolutamente nada. 

Ochenta minutos: El arte de desaparecer

El apellido empieza con S, y en la lista de la profesora de química, o de la de biología (dos materias que no me despertaban absolutamente nada), eso es casi una sentencia con fecha. No al principio (al principio hay margen, calculás mal, te confiás), pero después de la primera hora ya sabés la velocidad de crucero de cada profesor y podés hacer la cuenta: a este paso, me toca a las 10:40. Ochenta minutos. 

La Ponk: El arte de sobrevivir sin dibujar

Mi hermano mayor siempre fue un excelente estudiante y vaya a saber por qué vericueto psicológico yo sentía (o me querían hacer sentir y sentía) la necesidad de diferenciarme, pero al mismo tiempo de lograr los mismos resultados que él.

Mandarina y Tarantela: Un relato sobre la amistad

Esto pasó cuarenta y ocho años atrás. Estábamos todos los de mi grupo de Hebraica en un ómnibus, en medio de una guerra de cánticos que empezó como todas en la adolescencia: por nada. Un compadrito de otro grupo escupió hacia arriba, mala puntería o mala suerte, y el escupitajo aterrizó en el muslo derecho de un jean Levis, de esos que tenían los que podían pasar sus vacaciones en Brasil.  En ese momento, se hizo un silencio raro ; sólo se oyó, por unos segundos, el traqueteo del bondi y una frenada sin relación con nada . Él, dueño del jean, miró la mancha. Después miró el dedo del tipo, que seguía apuntando al techo. Después, recién después, lo miró a los ojos. Cualquiera hubiera mirado para otro lado. Él lo miró bien firme a los ojos, sin importarle que el tipo le sacara una cabeza y que fuera el latin lover adolescente del momento. Le dijo: " ¿Sos bobo? Vení y limpialo ". No hubo pelea. Hubo, para mí, una decisión: ese flaco bajito con jean y camiseta de Peñarol me inte...

La Razón sexta: Rituales

Hace años que duermo con un celu viejo prendido. Primero fue una radio chiquita, el instrumento fue variando, pero necesito una voz.

Nada importante: El país de Villa Santa Rita

Salgo una vez por semana con el changuito. No es que haga las compras de toda la semana —eso sería demasiado orden para un tipo como yo—, pero tengo la costumbre de caminar hasta la verdulería de Nazca, comprar lo que se me antoja y volver. Media mañana. El sol ya está alto pero igual hace frío.

El cajón: o el relato que no iba a tener mensaje

Hay una hora, en invierno, en que Playa Grande deja de ser una playa y es otra cosa que todavía no tiene nombre. 

MDQ: Una foto

Como escape de una de esas caminatas infinitas al lado del mar, tuvimos la urgencia de un café.

La lista de Remo

  La jubilación tiene un olor particular: a placard abierto de par en par un martes a la mañana, cuando deberías estar llenando libros de temas.

Elogio del prejuicio ajeno: De la calle Condarco a los pasajes de Rayuela

El Ruso es el protagonista de mi novela inédita El axioma de los espejos. A veces se escapa de las páginas. ‐------------------------------ ¿Cuál es el motivo para irme hasta México D.F. si aún no conozco la calle Condarco?

El árbol que cae en el bosque (o el karma del que nunca miró al acróbata de la esquina)

Tres hipótesis sobre por qué nadie me lee (y una sospecha incómoda) Hay un problema filosófico muy antiguo que dice: si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido?

Huevos: La contundente verdad de ser padre

 Mi hijo tenía razón, como casi siempre.

La pelota siempre al diez: Un cuentito Mágico

Juan Las piezas esperaban como siempre, ahí, en orden militar, quietas como si no supieran lo que se venía.

Ataque Marshall

El juego      - Tu turno. Sus dedos largos deslizaron el tablero hacia mi dirección. Carraspeó.     - Los blancos van primero.      - Sí, lo sé, es una obviedad.  Me señalé, aceptando su tono dominante.

Veinticuatro por tres sesenta y cinco: sueño y despertar

El sueño Me veo en el colegio, charlando con mi habitual (¿fingido?) buen humor con los preceptores.

¿Dónde está Frederick?- Crónica de compañeros de trabajo

Frederick Lo vi llegar en época de cambios. En realidad, en este trabajo siempre es época de cambios, por lo cual debería marcar como espacios llamativos las épocas de tranquilidad. 

Luna de Paraguay: Alucinaciones de caminatas en madrugada

El bondi   El 110 vino al toque, al punto de que me obligó a hacer un trotecito cruzando en verde la Avenida Nazca, quizás provocando la puteada de algún ciclista desprevenido que, pedaleando casi dormido habrá visto a una mole cruzar torpemente en penumbras.

Foutue étymologie: de muchacha a insulto, sin pasar por dios

Por Krisa Fiodor ¡Por fin terminé esta putx etimología! Espero que les guste y los sorprenda. Para ayudarnos vamos a hacer una lista de los vocablos que tenemos en latín para nombrar a los géneros masculino y femenino: El masculino y el femenino en latín Masculus : macho Homo : hombre Puer : niño, muchacho Puber : joven o adulto desarrollado sexualmente Adolescente : adolescente, joven hasta treinta años Ephebus : adolescente hasta 18 años, especialmente si era hermoso. Tomada del griego. Iuven : joven Vetus : anciano Putus : muchacho, joven. Coloquial como nuestros “pibe”,  “chico” o “tipo”. Putus, putus, puta, puta Femina : hembra Mulier : mujer Puella : niña, muchacha Adolescente : adolescente, joven hasta treinta años Nubil : adolescente, joven, especialmente en edad de casarse (esto es que ya ha tenido su primera menstruación), También púber . Iuven : joven Anus : anciana Puta : muchacha, joven. Coloquial como nuestro “piba”, “chica...

Historia

Por Alejandro Castiglioni Sonó el timbre y segundos después la profesora entró en el aula. Era temprano, ocho en punto. Había cierta expectativa porque era nuestra nueva profesora de Historia de segundo. 

Él y los demás

Autor: Rafael Calomino Luisito era más inteligente que todos nosotros. Alumnos, profesores y el colegio mismo le quedaban chico.