Esto pasó cuarenta y ocho años atrás. Estábamos todos los de mi grupo de Hebraica en un ómnibus, en medio de una guerra de cánticos que empezó como todas en la adolescencia: por nada. Un compadrito de otro grupo escupió hacia arriba, mala puntería o mala suerte, y el escupitajo aterrizó en el muslo derecho de un jean Levis, de esos que tenían los que podían pasar sus vacaciones en Brasil. En ese momento, se hizo un silencio raro ; sólo se oyó, por unos segundos, el traqueteo del bondi y una frenada sin relación con nada . Él, dueño del jean, miró la mancha. Después miró el dedo del tipo, que seguía apuntando al techo. Después, recién después, lo miró a los ojos. Cualquiera hubiera mirado para otro lado. Él lo miró bien firme a los ojos, sin importarle que el tipo le sacara una cabeza y que fuera el latin lover adolescente del momento. Le dijo: " ¿Sos bobo? Vení y limpialo ". No hubo pelea. Hubo, para mí, una decisión: ese flaco bajito con jean y camiseta de Peñarol me inte...
Relatos e historias del Buenos Aires de adentro y otras yerbas. Por Claudio Sprejer