Ir al contenido principal

Sobre deseos y natividades


"El deseo abarcaría toda mi integridad", leí en un diálogo en la nube.
Llevaba casi una semana ahí, esperando. No sé por qué ese día decidí revisar los chats que no habían ido al tacho para liberar bytes, pero lo hice. Y la frase me hizo ruido.Mi ruido, ese que empieza en algún lugar del cuerpo antes de llegar al cerebro, el que insiste cuando hay algo que no puedo racionalizar bien.
Fui por Google. Puse la frase tal cual, a ver qué hacían los algoritmos.
"Una persona íntegra es aquella que siempre hace lo correcto, que hace todo aquello que considera bueno para ella pero sin afectar los intereses de otras personas."
"Etimología: Integridad (del latín integritas), totalidad, virginidad, robustez y buen estado físico, deriva del adjetivo integer, intacto, entero, no tocado o no alcanzado por un mal."
"Integridad es retomar el camino de la propia verdad, hacer lo correcto por las razones correctas y del modo correcto."
El ruido seguía.
"Correcto: que no tiene ninguna falta, error o defecto. Que es conforme a las normas de trato social."
Ahí estaba. Las normas de trato social.
¿Y si lo pensáramos al revés? Hacer según nuestro deseo es íntegro. Y si vamos en contra de eso, nos desintegramos. Literal.
La frase completa, la que motivó todo esto, decía: "El deseo es uno y abarcaría toda mi integridad." Leída así, suena promisoria. Si pudiera cumplir mi único deseo me volvería una persona totalmente íntegra. Porque además deja afuera, deliberadamente, la palabra norma — esa que vino a habitar este mundo con el único fin de cagarnos la vida.

Sobre deseos y natividades, por Claudio Sprejer


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué al Sur?: Explicación con propuesta

Porque  la apuesta es reunirnos para compartir contenidos pensantes de maravillosos autores amigos o nuestros, emulando, al menos desde nuestra idea primigenia, a lo que hicieron aquellos célebres escritores junto a Victoria Ocampo desde la mítica revista " Sur " hacia 1931; pero como tecnológicamente el mundo cambió (bah, en definitiva dependiendo de cómo  se lo mire) iremos volcando material al blog (que ya es una antigüedad) en una frecuencia indefinida que pretende provocar deseo, y, que ese deseo quizás con el tiempo se parezca a una ansiosa espera, y que dicha espera funcione de disparador para renovar la pasión de nosotros, los editores. Y, por supuesto, queremos continuar nuestra insignia principal e inclaudicable de DeCeducar. En algún momento quisimos que nuestras entregas tengan un hilo conductor, hoy nos da igual, pudiendo ser cada una de ellas un cuento, un relato, un dibujo o quizás una historieta,una foto o un video.

La muerte del cisne (vago) : Testimonios de una muerte lógica

  Por Claudio Sprejer   I Parte Policial: “Fallecimiento de masculino en sillón” Seccional xx, Av. Díaz Vélez, Almagro Redactado por el Sargento Primero Oliverio Oliva Olivetto.

La porquería de la IA y otras menudencias: Un ensayo crítico sobre literatura, educación y algoritmos en un bar de los de antes

   La IA es una porquería que te enreda y te marea ​ Se nos vendió que el futuro era una autopista de cristal. Pero la realidad es que nos estamos ahogando en una sopa de bits, cafés tibios y mediocres, y respuestas automáticas que huelen a cartón mojado. Si esto es el progreso, me bajo en la próxima parada.